lunes 8 de noviembre de 2010

en su pellejo

Nunca le vi leer un libro. Nunca supe de un grupo musical que le gustara de forma casi enfermiza. Nunca supe de algún concierto al que hubiera asistido. Nunca supe de algún lugar al que le hiciese ilusión viajar. Nunca le vi comprarse un disco. No solía hacerse muchas preguntas. Jamás me habló de alguien de quien se hubiese enamorado a lo teenage-love.

No destacaba por nada, aunque eso ya fuera, de alguna forma, un modo de destacar.

Lo más extraño es que parecía una persona totalmente feliz.