Son casi las once de la noche. Aquí hace rato que la gente se ha metido en la cama. Han pasado casi tres semanas y si me paro a pensar, no sé si han sido tres semanas o tres horas. Cuando todo es nuevo, cuando estás continuamente conociendo gente, lugares, palabras, costumbres...el tiempo no se mide en días, ni en semanas. Simplemente empiezan a suceder cosas. Te presentan a gente de cualquier rincón del mundo. Empiezas a comer a horas imposibles. Memorizas calles. Sales a tomar algo. Te ríes sin entender del todo qué es lo que han dicho. Te haces el carnet de la biblioteca. Flirteas con el pecoso del Tesco. Duermes en una cama que no es la tuya. Rellenas papeles rezando por no equivocarte.
Sí. Han pasado casi tres semanas y ahora sé que fue una decisión acertada coger aquel avión para ver mundo.
Una vez leí que el mundo es demasiado grande como para quedarse toda la vida en el mismo sitio. Quizá sí.
Sin duda, sí :)
ResponderSuprimirMe ha encantado. Tengo esa sensación en verano cuando voy fuera...
ResponderSuprimirGebial. Llena de sentimientos.
Gracias por escribir :)