viernes 25 de febrero de 2011

placebo

-Coge lo que quieras. De verdad, lo que más te apetezca.

Y cogió un zumo de esos con sabores "exóticos". Pensé en qué le habría llamado la atención de el zumo, pues probablemente nunca lo habría probado, hasta que de camino a casa, lo descubrí.

-¿Has visto? Es 0% de grasa.

No sé cómo se puede pensar en esas cosas con nueve años. No creo que piense mucho en ello cuando se deja invitar al McDonald's. Supongo que son temporadas. Y eso que la adolescencia aún queda lejos.

Ahora, a cualquier hora del día, puedes encontrarla de puntillas en el fregadero, desenroscando la tapa del zumo, y rellenándolo con agua del grifo, mientras dice "agua sin azúcar, qué buena está".

lunes 21 de febrero de 2011

sun(day)

Vibra. Vibra y tú aún te hallas en esa fase del sueño en la que cualquier sonido será confundido con aquello que estés soñando. Incluso aunque no estés soñando con nada. Tu subconsciente no acepta que ese sonido viene del mundo real. Y tienes que despertarte. Vibra. Sigue vibrando y das gracias al trabajo que tienes, por tener que llevar el móvil en silencio todo el día. Gracias a ello, siempre olvidas ponerlo en modo normal, y es preferible despertarse con el sonido de la vibración que con esa horrible melodía de Samsung. Vibra. Vibra y antes de cogerlo piensas en el día que es. Es Domingo. Domingo. Piensas en quién cojones puede despertarte un Domingo a las putas diez de la mañana. Y te cagas en todo.


Vibra. Vibra y tu mala hostia desaparece, pues al abrir el teléfono, descubres que hay algo más importante que tu mal despertar. Y es el motivo por el cuál alguien de quién llevas mucho tiempo sin saber nada, te esté llamando un Domingo por la mañana.

domingo 13 de febrero de 2011

hectolitros

Haciendo caso omiso de cualquier refrán,
encuentro la manera más absurda
de acercarme y decirte en secreto:
ho-la.

Exceptuando el verbo bostezar,
las tardes transcurrían de forma normal.
Y tú sin saberlo, en silencio,
me hacías gritar.